Cómo redactar un pliego técnico para pantallas profesionales
Ubicación, luminosidad, horario, interacción táctil y mantenimiento: criterios para definir antes de seleccionar pantallas profesionales.

Elegir una pantalla profesional no consiste únicamente en definir una diagonal y un presupuesto. El equipo debe responder a una ubicación, un horario de uso, una distancia de lectura y un recorrido de usuario concretos. Una pantalla adecuada para una sala de reuniones puede resultar ineficaz en un escaparate, una recepción o un pasillo comercial.
Un pliego técnico bien estructurado facilita la comparación de soluciones coherentes y permite anticipar la instalación, la explotación y el mantenimiento. Estas son las preguntas que conviene documentar antes de consultar a un integrador o elegir pantallas profesionales.
1. ¿Qué objetivo debe cumplir la pantalla?
Empiece describiendo el uso previsto sin citar inmediatamente un modelo o una tecnología. ¿La pantalla debe recibir y orientar, presentar una oferta, facilitar una búsqueda, difundir información interna o ayudar al personal de venta? Esta aclaración evita sobredimensionar el dispositivo o escoger un equipo incapaz de ofrecer el recorrido deseado.
Defina también el público, el contexto y la acción esperada. Un visitante que pasa ante una pantalla no lee como un empleado en una zona de espera. Un terminal utilizado voluntariamente no sigue las mismas reglas que una pantalla observada desde varios metros.
2. ¿Dónde se instalará el equipo?
El entorno condiciona gran parte de la elección. Registre las dimensiones disponibles, la altura de montaje, la orientación, las fuentes de luz, los reflejos, las zonas de paso y los posibles obstáculos. Un escaparate muy expuesto, una recepción interior y un punto de información interactivo presentan necesidades diferentes.
- Instalación interior, orientada al escaparate o exterior.
- Orientación vertical u horizontal y dimensiones realmente disponibles.
- Distancia y ángulos desde los que el contenido debe seguir siendo legible.
- Disponibilidad de alimentación, conexión de red y recorrido para cables.
- Limitaciones de la pared, el mobiliario, el suelo o la estructura de soporte.
3. ¿Qué luminosidad y formato son necesarios?
La luminosidad debe evaluarse en el entorno real y no solamente a partir de una ficha de producto. Un nivel apropiado para una sala controlada puede ser insuficiente ante una luz ambiental intensa. Una luminosidad excesiva en una zona oscura también puede reducir el confort. La recomendación debe considerar la exposición y el horario.
El tamaño depende menos del espacio que se desea ocupar que del contenido que debe leerse y de la distancia disponible. Titulares, precios, planos, vídeos e interfaces táctiles no requieren la misma superficie. También debe comprobarse que los contenidos puedan producirse para la orientación y resolución elegidas.
4. ¿Qué ritmo de funcionamiento debe preverse?
Indique los días y las franjas horarias de difusión, incluidos los periodos de cierre. La selección debe basarse en el ritmo de explotación previsto y en las condiciones indicadas por el fabricante. Esta información afecta al equipo y a la programación de encendidos, apagados y controles.
La fiabilidad no depende exclusivamente de la pantalla. La calidad del soporte, la ventilación, la alimentación, la red, el posible reproductor externo y la facilidad de acceso contribuyen a la continuidad del servicio. El pliego debe contemplar el conjunto de la instalación.
5. ¿La interacción táctil aporta una utilidad real?
Una pantalla táctil resulta pertinente cuando el usuario debe elegir, buscar, comparar o introducir información. No basta con añadir interacción a contenidos diseñados para una difusión pasiva. El escenario debe definir la pantalla inicial, las opciones, la profundidad de navegación, el regreso automático al inicio y el comportamiento tras un periodo de inactividad.
La ubicación debe favorecer un uso cómodo: altura accesible, espacio suficiente delante del dispositivo, circulación despejada y contenido legible a corta distancia. Cuando no se espera una acción útil, una pantalla no táctil suele ser más sencilla de explotar.
6. ¿Cómo se integrará físicamente la pantalla?
Describa el montaje previsto: fijación mural, soporte de suelo, tótem, integración en un mueble o composición de varias pantallas. Los conectores y elementos técnicos deben permanecer accesibles sin perjudicar la estética. La ventilación y las distancias libres deben respetar las indicaciones del equipo seleccionado.
Una inspección del lugar permite contrastar el proyecto con la realidad del edificio: tipo de soporte, tomas disponibles, paso de cables, acceso para la entrega y posibilidad de trabajar sin interrumpir innecesariamente la actividad. Resolver estos detalles reduce las adaptaciones improvisadas durante la instalación.
7. ¿Cómo se difundirán y administrarán los contenidos?
El equipo debe planificarse junto con el flujo de publicación. Defina quién crea, valida, programa y comprueba los contenidos mostrados. Precise si la red corresponde a un solo centro o a varias ubicaciones y qué autonomía tendrán los equipos locales.
ALLSAN desarrolla SanDisplay para crear, programar, difundir y supervisar a distancia los contenidos de una red de pantallas. Dependiendo del material instalado, la solución también puede adaptarse mediante un reproductor externo; la compatibilidad y las posibilidades exactas deben verificarse en cada proyecto.
8. ¿Qué operaciones de mantenimiento deben organizarse?
El pliego debe identificar a las personas responsables del primer diagnóstico y definir el acceso al equipo. Una pantalla instalada a gran altura, encerrada en un mueble o situada detrás de un revestimiento puede ser atractiva, pero más difícil de revisar. La alimentación, las conexiones y los componentes de reproducción deben quedar accesibles.
Mantenga un inventario con la ubicación, el modelo, la orientación y la función de cada pantalla. En una red con varios centros, una nomenclatura homogénea facilita la coordinación entre los equipos centrales, los responsables locales y los técnicos.
9. ¿Cómo deben compararse las propuestas?
Solicite una respuesta punto por punto en lugar de una simple lista de referencias. Cada propuesta debería explicar por qué el formato, la luminosidad, el soporte, el modo de difusión y las condiciones de uso se adaptan al contexto. Las limitaciones y los requisitos previos deben ser explícitos.
- Correspondencia entre el uso descrito y el equipo propuesto.
- Consideración de la luz, la distancia de lectura y los horarios.
- Coherencia entre pantalla, soporte, difusión y conectividad.
- Condiciones de acceso para mantenimiento e intervenciones.
- Identificación clara de los requisitos que debe aportar el centro.
10. ¿Qué documentos deben acompañar al pliego?
Adjunte fotografías, un plano acotado, los horarios, una descripción de los contenidos y un esquema del recorrido de usuario. Para un proyecto táctil, añada algunas pantallas funcionales o un escenario sencillo. Si hay varias ubicaciones, separe los requisitos comunes de las limitaciones específicas de cada centro.
¿Está preparando una instalación o la renovación de una red? Presente su proyecto a ALLSAN indicando sus usos, ubicaciones y limitaciones para estudiar una selección de equipos y una integración adecuadas.
